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Todos los animales son iguales pero algunos animales son más iguales que otros

Inauguración: Todos los animales son iguales pero algunos animales son más iguales que otros

📅: 25 de septiembre de 2026
🕕: Viernes, 6:00 pm – 10:00 pm
📍: Lobby
🎟: Entrada libre
Todos los animales son iguales pero algunos animales son más iguales que otros

Exposición: Todos los animales son iguales pero algunos animales son más iguales que otros

📅: 28 de septiembre – 13 de noviembre de 2026
🕚: Lunes – viernes, 11:00 am – 6:00 pm
📍: Lobby
🎟: Entrada libre

Artista: Roger Muñoz
Curaduría: Roselin Rodríguez Espinosa
Agradecimientos: General Expenses

SUVENIRES
Todos los animales son iguales pero algunos animales son más iguales que otros

Exposición: Todos los animales son iguales pero algunos animales son más iguales que otros

📅: 28 de septiembre – 13 de noviembre de 2026
🕚: Lunes – viernes, 11:00 am – 6:00 pm
📍: Lobby
🎟: Entrada libre

Artista: Roger Muñoz
Curaduría: Roselin Rodríguez Espinosa
Agradecimientos: General Expenses

El mismo corte de cabello no dejaba de aparecer en los lugares más y menos esperados. En todos. Miraba a un lado, y ahí estaba sobre la cabeza de la coleccionista y también de la directora de la famosa fundación con mirada siniestra. Al otro lado, tampoco se escapaba la directora del museo de arte contemporáneo, mucho menos la del de arte moderno. Exactamente el mismo corte también lo tenía la señora de todas las fiestas con empeño en verse elegante detrás de su decadencia. En su caso, algún anillo deslumbrante y aquel pelo decolorado corto, escaso, lacio, armaban su cuerpo apenas en pie. El mismo aspecto hacía ver a más de una, reluciente en su desprecio por medio mundo. Luego, en una cena cualquiera al norte de la ciudad, más de tres estaban cortadas por la misma tijera. Era claro que el estilo bob se había apoderado de las escenas donde se tramaba el poder. El star system de la historia política respalda esta paranoia delirante: Margaret Thatcher, Angela Merkel, Hilary Clinton, Ursula von der Leyen, Calista Gingrich han compartido el mismo estilo como parte de su performance como mujeres que todo lo pueden dominar. Su imagen se ha vuelto sinónimo de supremacía y control imperial, guerras y desigualdades sociales. Un signo de autoritarismo que la Lic. Sniffany –alterego travesti de Roger Muñoz– en su video de ficción documental realizado en colaboración con Minnie, ha llamado “the ridiculous kind of respectability that somehow survive”, de una “almost mechanical respectability ”. En la misma película , producida por Horror TV, las artistas comparten su investigación detectivesca sobre esta cabellera y afirman: “the bob ceased to be a hairstyle and became an instrument of control” para explicar como se ha vuelto una tecnología de autoridad.

El bob se volvió para Roger Muñoz una fascinación pesadillesca, un digno trofeo de seducción y estudio como parte del “horror travesti” que buena parte de su obra ha ido elaborando los últimos años. En su taller, la representación de este corte reaparece entre dibujos, acuarelas, pinturas y esculturas, junto a otros objetos emergidos de su imaginario como una palmera momificada o una tumba de tlacoyos. En conjunto, su obra en mancuerna con la Licenciada –ella que dice y hace lo que él no se atreve–, contribuyen al mundo plástico de un gótico tropical de larga tradición en América Latina, ligado a la crítica anticolonial, antirracista y anticapitalista. En su caso, este gótico aterrillado por el sol se compone de un humor corrosivo y travestido, y de una decisiva trama de terror de clase, donde los detalles aparentemente banales de nuestra vida pop dejan ver los engranajes de las opresivas estructuras de poder que habitamos.

La exposición está compuesta por una selección de dibujos que reúne referencias de diversos proyectos de los últimos años donde el cabello corto principalmente rubio asociado a figuras de autoridad femenina es abordado como una superficie que compromete una misma economía del corte y la dominación. Se acompaña con un video de su autoría donde la Lic. y su comadre Minnie comparten sus investigaciones sobre estos temas. Aquí se revela que la obsesión por este corte es inseparable del hecho de que la peluca favorita de la propia Lic. es una con este estilo. Sobre ella, en otra ocasión contó su historia: “La peluca rubia de corte bob, adquirida en 2019 durante mi proceso en SOMA para construir a Dúnia (El llanto del orín), empezó como una simple herramienta de representación. En ese momento todavía creía, ingenuamente, que los objetos servían para algo tan básico como “funcionar”. Pero esa peluca se puso a desobedecer: dejó de ser utilería y comenzó a desplazarse sola dentro del trabajo, cambiando de rol sin permiso y acumulando sentido como si tuviera conciencia propia .Desde entonces, ha pasado por todo lo que un objeto decente debería evitar: ha sido imagen, fragmento, estorbo, prótesis, residuo, ornamento y resto. Ha circulado entre Costa Rica y México, de exposición en exposición, de fiesta en fiesta, de after en after, sobreviviendo a descuidos, pérdidas temporales de Miski y restauraciones absurdas. Ha aparecido en cabezas decapitadas (Medusa-Dúnia), en cuerpos performáticos (Sniffany / Mini), en la campaña (Boceto de mujer), oculta dentro de un cráneo en una bolsa con la frase “We came, we saw, he died”, empalada en Impaled UltraKaren, convertida en tótem de Aspen, y ahora integrada en Female Trouble, donde ya no adorna nada: opera. Hoy la entiendo como lo que realmente es: un objeto histérico, banal y cargado hasta el exceso, una especie de residuo activo que insiste en no desaparecer. Algo potencialmente embrujando, no por misticismo sino por insistencia, por esa terquedad de reaparecer donde ya no debería. Su estado sigue abierto, y no tengo forma de saber si este es su final o solo otra mutación más. Lo único que sí sé, es que ya no tengo claro si yo he usado esta peluca… o si esta peluca nos ha estado usando a nosotras todo este tiempo.” (IG, 8 de abril de 2026)

La duda persiste, ¿el corte bob siempre fue una peluca replicada en las peluquerías de élite? ¿Es ella la que ha realizado esta vez su propia selección de dibujos en un acto más del narcisismo que la distingue? ¿Cuántas pesadillas más le deberemos?

Roselin Rodríguez Espinosa


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